Encomienda

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La Encomienda consistía el derecho de los españoles -durante las épocas de conquista y colonización del territorio guatemalteco- a cobrar parte de la totalidad de los tributos fijados a determinado pueblo indígena. La naturaleza jurídica de la norma no se respetó en la práctica y, como consecuencia, la encomienda se constituyó en una modalidad de explotación personal de los indígenas (Asociación de Amigos del País, 2004).

En la América colonial, el primero en emplearla fue el Gobernador de La Española, Nicolás de Ovando, quien asignó indios al servicio de conquistadores y colonos (Asociación de Amigos del País, 2004).

Desde que Cristobal Colón llegó a las Antillas implantó una modalidad de esclavitud que pasó años más tarde al continente con las expediciones posteriores. Esta modalidad consistía en repartir -de allí el nombre de repartimiento- indios capturados, sojusgados o dominados en cualquier forma entre sus oficiales y soldados, a la par que también se les repartía tierra. Dado que en esos momentos no existía control alguno sobre los conquistadores y colonizadores –realmente nadie tenía interés en ejercerlo- estos indios pasaron a la condición de esclavos para trabajar las tierras que habían recibido o tomado los españoles (Móbil y Déleon, 1995).

Esta situación necesitaba ser justificada y cubierta de algún modo, y ello se hizo aduciendo que los indios entregados como esclavos quedaban encomendados a su dueño para que los evangelizara y convirtiese al cristianismo (Móbil y Déleon, 1995).

Este sistema se transormó inmediatamente en una forma de producción basada en la esclavitud. Los indios encomendados fueron hechos esclavos, marcados con hierro y de hecho integraban al patrimonio del conquistador o poblador, lo que devino en la despoblación de los lugares conquistados por la muerte o fuga de quienes fueron sometidos a esta nueva situación (Móbil y Déleon, 1995).

Contenido

Historia de la Encomienda en Guatemala

En Guatemala, entre 1534 y 1542, se impuso a los indios la obligación de servir a sus encomenderos en todo lo que estos demandaran. En sus efectos prácticos, ello no se diferenciaba en mayor grado de la esclavitud, excepto en que la encomienda no implicaba el derecho de la propiedad sobre ellos (Asociación de Amigos del País, 2004).

La encomienda no tardó en degenerar en abusos que dieron origen a las protestas de los religiosos, principalmente por Bartolomé de las Casas, Obispo de Chiapas (Haeussler, 1983).

En 1542, mediante las Leyes Nuevas, la Corona ordenó la supresión de los servicios prestados y declaró que los naturales eran tributarios libres del rey. La cantidad a pagar era definida al realizarse la tasación -valoración- del pueblo de indios. Sin embargo por los violentos sucesos acaecidos en Perú y en Nicaragua, derivado de la aplicación de Las Leyes Nuevas, se tuvo que permitir un nuevo tipo de encomienda, el cual consistía en la concesión temporal de los tributos de un pueblo a quienes se habían distinguido en la Conquista, pero sin derecho a tierra y a servicios personales (Asociación de Amigos del País, 2004).

A mediados del siglo XVI, la encomienda constituyó la principal fuente de enriquecimiento de los españoles en Guatemala. En forma reiterada los encomenderos demandaron de la Corona que tal concesión se les otorgara de por vida -transmisible de generación en generación- o, cuando menos, por dos o tres generaciones. La encomienda comenzó a declinar a finales del siglo XVI. Durante el siglo XVIII desapareció en forma paulatina. Sin embargo, un promedio del 50 por ciento de los tributos siguió beneficiando a particulares durante los primeros 75 años de ese siglo, pero como ayuda de costa, que la Corona proporcionaba a viudas españolas o a descendientes de los primeros conquistadores venidos a menos y que carecían de recursos para la dote de sus hijas. En 1720, la monarquía borbona ordenó la cancelación definitiva de la encomienda. Dicha disposición fue ratificada en 1721 (Asociación de Amigos del País, 2004).

Referencias bibliográficas

  • Haeussler, C. (1983). Diccionario General de Guatemala. Guatemala, Guatemala: Sin editorial.
  • Asociación de Amigos del País (2004). Diccionario Histórico Biográfico de Guatemala. Guatemala, Guatemala. Fundación para la Cultura y el Desarrollo.
  • Dary, C. (2010). Unidos por Nuestro Territorio, identidad y organización social en Santa María Xalopán. Guatemala, Guatemala: Editorial Universitaria de la Universidad San Carlos de Guatemala, tomado de las láminas de Prensa Libre: Pueblos de Guatemala, Superlámina 15/16 (s.f.)
  • Móbil, J. y Déleon, A., (1995). Guatemala: su pueblo y su historia. Guatemala, Guatemala. Editorial Serviprensa Centroamericana.