Medicina maya - WikiGuate

Medicina maya

(Última actualización: marzo 23, 2015)

La medicina maya es el conjunto de ideas y prácticas propios de la cultura Maya, dirigidas a diagnosticar, prevenir, tratar y curar enfermedades propias, reconocidas por esta cultura. Se puede decir, además, que la medicina maya es un sistema médico ya que cuenta con todos los aspectos mínimos, ordenados e interrelacionados para recibir tal denominación (Pisquiy, A., 2007, p. 39 y 40).

“Estos elementos ordenados e interrelacionados de la medicina tradicional maya son:

1) Concepción y manejo propio del fenómeno bienestar-malestar, basado en la cosmovisión de la cultura maya.
2) Organización del recurso humano: forma de elegir a los terapeutas, mecanismos de formación, especialidades.
3) Definición de las enfermedades con su etiología, sus nombres, manifestaciones, etc.
4) Planteamiento y desarrollo de las diferentes maneras de tratamiento, así como los recursos a utilizar” (Pisquiy, A., 2007, p. 40).

¿Medicina maya o medicina tradicional maya?

En la documentación sobre las prácticas médicas de la cultura Maya no hay acuerdo en el término para referirse a esta. Mientras en las publicaciones de la Asociación PIES de Occidente se le llama medicina tradicional maya, en la presentación de Roberto Campos-Navarro se le llama medicina indígena a secas y el Doctor Hugo Icú Perén hace referencia a esta como medicina indígena Maya, medicina del pueblo maya y medicina maya.

Para entender el motivo de la diversidad en cuanto al término para referirse a la medicina propia de un pueblo, en este caso el pueblo maya, hay que revisar las afirmaciones de Organización Mundial de la Salud -OMS- en cuanto medicina tradicional. En el documento Estrategia de la OMS sobre medicina tradicional 2002-2005 se expresa que definir la medicina tradicional es una tarea por demás dificil, ya que incluye puntos de vista diversos y a menudo conflictivos, pero para usos prácticos la OMS brindó una definición amplia e inclusiva de medicina tradicional en la que se le refiere como “prácticas, enfoques, conocimientos y creencias sanitarias diversas que incorporan medicinas basadas en plantas, animales y/o minerales, terapias espirituales, técnicas manuales y ejercicios aplicados de forma individual o en combinación para mantener el bienestar, además de tratar, diagnosticar y prevenir las enfermedades” (OMS, 2002, p. 7).

Lima expresa que en el caso de Guatemala, referirse a medicina tradicional es referirse a la medicina de la cultura maya prehispánica, afectada y modificada por elementos de influencia de otras culturas, principalemnte la española en el proceso de conquista, que hoy es practicada por las diferentes comunidades que viven dispersas a lo largo de las regiones del país (Lima, S., s. f., p. 2).

El mayor problema al generar el término se encuentra en las confuciones creadas por la palabra “tradicional”, ya que, como se explica en el libro Conociendo al medicina maya en Guatemala, en algunos países se ha empezado a definir la medicina hegemónica y occidental con este nombre, bajo la idea que por su amplio uso se ha convertido ya en una tradición, generando de esa forma un rechazo a las medicinas tradicionales. De igual manera a la palabra “tradicional” se le ha dado un énfasis peyorativo, asociandola con ideas de atraso, subesarrollo, estática y rigidez, provenientes de los valores que la cultura cosmopolita ha impuesto (Pisquiy, A. , 2007, p. 37).

El término “tradicional” no significa atraso, oscurantismo, falta de simientos científicos ni rigidez. El Diccionario de la lengua española define la tradición como aquellas noticias, ritos, costumbres, doctrinas, etc., que son conservadas por un pueblo por medio de la transmisión de padres a hijos. Desde esta perspectiva, la medicina tradicional maya sería transmisión de padres a hijos de las prácticas sanitarias de su cultura con raíces ansestrales. Debido a todas estas confuciones en la actualidad no existe acuerdo definitivo sobre la utilización de un término único para referirse a las medicinas de los pueblos indígenas, por lo que muchos autores, entre ellos Lima, explican que lo más usual es agregar al término indígnea o tradicional el nombre de la cultura o grupo indígena al cual pertencen dichas medicinas (medicina tradicional maya por ejemplo), y en muchos casos, incluso, omitir la palabra indígena o tradicional, medicina maya por ejemplo (Lima, S., s. f., p. 3).

Medicina maya vista desde la biomedicina

Según Campos-Navarro, Guatemala tiene un 66% de población indígena, a nivel latinoamericano únicamente Bolivia tiene un porcentaje más alto en cuanto a población indígena (2006, p. 1 y 2). Por otro lado, el Censo 2002 cuantifica que la población indígena de Guatemala constituye el 41% de la población total del país (Verdugo, 2009, p. 853). Es decir, que la mayoría, o por lo menos una porción alta y significativa, de la población guatemalteca pertenece a alguno de los 22 pueblos mayas que habitan el país, demostrando así enorme diversidad que convierten a Guatemala en un país multilingüe y pluricultural. Un aspecto muy importante de la cultura milenaria maya es su medicina, que se sustenta en tres pilares fundamentales de su consmovisión: lo holístico, el equilibrio y la espiritualidad (Icú, H., 2007, p. 1).

En Guatemala existe y se practica la medicina maya, sin embargo no es el sistema de salud oficial. Existe un modelo médico hegemónico, es el modelo de salud que se estudia en las facultades de medicina de la distintas universidades. Se trata del modelo de salud que trajeron los españoles al invadir estos territorios, pero que además ha tenido influencia francesa, inglesa, alemana y, recientemente y con mucha fuerza, estadounidense. Es un modelo cuya orientación es biologista, individualista, a-histórico, a-social y mercantilista (Campos-Navarro, R., 2006, p. 5). Es decir que el sistema oficial de salud en Guatemala, compuesto por el Ministerio de Salud Pública y Asistencia Social, el seguro social y el privado, se encuentra estructurado por el modelo médico hegemónico occidental, biologista y asistencialista, que es excluyente de otros sistemas de salud, entre ellos la medicina maya milenaria, que es un sistema aceptado y que pese al rechazo por parte del oficialismo funciona en paralelo (Icú, H., 2007, p. 1y 2).

En la biomedicina hay un predomino en lo curativo, en donde el cuerpo es más que otras instancias tales como lo psicológico, lo social y lo cultural. La relación entre el paciente y el médico es marcadamente asimétrica, en el que el paciente, cliente, enfermo, es secundarizado. Por otro lado, desde el punto de vista ideológico esta medicina se considera exclusiva, muchos médicos dirán que es la única y mejor manera de curar, afirmando que lo que fuera de esta pueda darse no sirve y es mera superstición (Campos-Navarro, R., 2006, p. 5). Esta forma de denominar a la medicina de los pueblos mayas como superstición no es nueva, ha estado presente desde la época de la invasión española, expuesto por Ruth Gubler en su artículo Antiguos documentos de medicina maya, en el expresa que los orígenes las medicinas tradicionales de los pueblos mesoamericanos datan de la época precolombina: “Fuentes etnohistóricas, como Landa (1986) y Herrera y Tordesilla (1726-30;1936) reportan la existencia de especialistas en el arte de curar, los sacerdotes-médicos a quienes etnocéntricamente llaman hechiceros” (2001, p. 322). Estas concepciones son consecuencia de los argumentos planteados desde la medicina occidental, en el que se pretende colocar a la medicina maya como algo cuyo origen es no racional, enfrentando ambas medicinas como una riña entre ciencia y tradición, y esto es considerado una manera discriminatoria (Pisquiy, A., 2007, p. 37).

Estas concepciones se dan en gran medida debido al desconocimiento, ya que para comprender las acciones y comportamientos (incluyendo las acciones y comportamientos sanitarios) de una cultura diferente a la propia, es necesario analizar los hechos desde la misma cultura a la que se hace referencia (Pisquiy, A., 2007, p. 44). Es decir, que cada pueblo y cultura reacciona y piensa diferente ante los mismo hechos naturales, como la vida, la enfermedad y la forma de afrontarlas, por eso para comprender el sistema médico maya es necesario conocer los conceptos de salud y enfermedad desde la cosmovisión maya (Lima, S., s. f., p. 4).

Organización del sistema médico maya

“Los pueblos indígenas en Guatemala (…) poseen un sistema de salud que ha persistido históricamente, transformándose y adaptándose a los tiempos, pero manteniendo creencias ancestrales expresadas por la tradición oral, ideogramas, símbolos y pensamientos abstractos, sólidos y profundos” (Icú, H., 2007, p. 2).

Desde la cosmovisión maya el concepto de estar bien o estar mal traspasa el campo biologista y considera además los aspectos económicos, sociales, espirituales, de actitudes y valores como agentes etiológicos de una enfermedad (Pisquiy, A.. 2007, p. 47). Dentro de este marco es que los pueblos mayas orzanizan los elementos que conforman su sistema médico, que utilizan para afrontar la enfermedad, decidiendo de qué manera lo harán, con qué medicinas, quiénes, los recursos y métodos.

“Dentro de dicho sistema médico autóctono, aparecen los terapeutas tradicionales o médicos mayas (…), que son los actuales poseedores del conocimiento médico ancestral maya y cuya legitimidad radica en la confianza que depositan en ellos las familias indígenas” (Icú, H., 2007, p. 2).

En la cultura maya se entiende que las plantas, animales y minerales tienen formas de comunicarse. La persona que es capaz de comunicarse con estos es la persona que cura ya que puede acceder a esos conocimientos y entender la influencia que tienen sobre el cuerpo, la mente, el espíritu y el entorno de las personas (Mendizábal, S., 2007, p. 88). Estas personas que curan son conocidos como médicos mayas o terapeutas mayas. La elección de quién puede ser un médico maya está basada la cosmovisión, esto implica que no todas las personas pueden ser médicos y además muchas veces el serlo no es una decisión personal. Se trata de una misión o un don que puede estar determinado por el nahual de nacimiento, si una persona trae ese don recibirá una serie de señales como aviso para que lo acepte, estas señales pueden variar desde sueños hasta enfermedades. Las señales varían de persona a persona hasta el proceso de conocerse como un médico de nacimiento maya (Lima, S., s. f. , p. 7).

Mendizabal, citando a Arzú, Todosantos y Méndez expresa:

“El trabajo de las y los terapeutas mayas es considerado como de servicio en el sentido descrito. Estas personas tienen una obligación en su comunidad asignada por el don y la misión. El cumplimiento de ese don y esa misión es la base originaria que demuestra que las y los terapeutas mayas respetan el servicio que deben prestar a su comunidad” (Mendizabal, s., 2007, p. 99).

En la medicina maya existen diversas especializaciones de los médicos mayas, también llamados médicos de nacimiento, para atender las enfermedades según dolencia, edad, etiología, etc. Si bien existen especialidades comunes en todas las comunidades mayas, existen otras que solo se dan en determinadas comunidades y pasan a ser propias de la región en la que se practica. Por otro lado, el nombre que se le da a cada especialidad varía de acuerdo al idioma de la comunidad en cuestión (Lima, s. f., p. 8).

Hay cinco especialidades de médicos de nacimiento mayas comunes en todo el país, debido a que cada comunidad lingüística le ha dado un nombre, aquí escribimos los nombres que se les dan en español (Pisquiy, A., 2007, p. 77):

1. Abuela recibidora de nietos (llamada comúnmente comadrona)

2. El guía espiritual (Ajq’ij)

3. El curandero o curandera

4. El curandero de niños

5. El huesero

Referencias bibliográficas

  • Campos-Navarro, R. (2006). Aspectos reculatorios de las prácticas de medicina tradicional en América Latina. Presentación realizada durante el XIII Curso OPS/OMS-CIESS Legislación de Salud: la regulación de la práctica profesional en salud que se llevó a cabo en México, D.F. del 4 al 8 de septiembre de 2006.
  • Gubler, R. (2001). Antiguos documentos de medicina maya. En R. M. Ramos (Ed.), Anales de Antropología, Vol. 34, 2000 (pp. 331-335). México D. F.: Instituto de Investigaciones Antropológicas de la Universidad Nacional Autónoma de México.
  • Icú, H. (2007). Rescate de la medicina Maya e incidencia para su reconocimiento social y político. Estudio de caso Guatemala. Guatemala: Asociación de Servicios Comunitarios de Salud.
  • Lima, S. (s. f.). Medicina Maya en Guatemala. Guatemala: Asociación PIES de Occidente,
  • Mendizábal, S. (2007). El encantamiento de la realidad. Dirección General de Educación Bilingüe Intercultural, Instituto de Lingüística y Educación de la Universidad Rafael Landívar.
  • Organización Mundial de la Salud (2002). Estrategia de la OMS sobre medicina tradicional 2002-2005. Ginebra: autor.
  • Pisquiy, A. (2007). Conociendo la medicina maya en Guatemala. Guatemala: Asociación PIES de Occidente.
  • Real Academia Española (2010). Tradicional. En Diccionario de la lengua española. Recuperado el 28 de julio de 2011 de http://buscon.rae.es/draeI/SrvltConsulta?TIPO_BUS=3&LEMA=tradicional
  • Verdugo, L. (2009). Guatemala. En: I. Sichra (Ed.). Atlas sociolingüístico de pueblos indígenas en América Latina (pp.852-874). Bolivia: Unicef y FUNPROEIB Andes.

¿Te ha gustado? Comparte este artículo

La educación de Guatemala te necesita

Durante los últimos nueve años, desde nuestra fundación en 2009, hemos llevado artículos educativos e información valiosa a millones de guatemaltecos.

En casi una década de vida, Wikiguate ha recibido el apoyo de diversos miembros de la sociedad local y actores internacionales para nacer y establecerse como un sitio de referencia sobre Guatemala.

Ahora te necesitamos a ti también, para seguir creando y editando información y artículos educativos para satisfacción de la población guatemalteca. Nuestro país es una de las cinco naciones más violentas del mundo y con los índices más bajos de desarrollo humano del continente. Solamente la educación nos hará salir adelante.

Apoya a Wikiguate

Pago Seguro